
El dolor fue duro. La vergüenza fue peor | Trauma, duelo y recuperación emocional
La vergüenza no siempre aparece junto al dolor. Muchas veces llega después, cuando el shock empieza a bajar y el mundo comienza a esperar que vuelvas a funcionar “normalmente”. Poco a poco empiezas a sentir que tu tristeza incomoda, que tu proceso es demasiado largo, demasiado intenso, demasiado humano. Y sin darte cuenta, dejas de solamente sufrir por lo que pasó… para empezar también a sentir vergüenza de cómo te afectó.



